3 días en Samui solo con una mochila: ¡Reto aceptado!
¡Hola, compañeros viajeros! Soy Eurico, y hoy les propongo uno de los retos más tentadores para los espíritus aventureros: tres días en Koh Samui con solo una mochila y una gran sonrisa. ¿Podrán lograrlo? ¡Por supuesto! ¿Les dolerán los hombros? Probablemente. ¿Recordarán esta aventura isleña para siempre? ¡Sin duda!
Echémonos la mochila al hombro, pongámonos protector solar y ¡a zambullirnos!.
Día 1: Recorriendo playas, disfrutando de agua de coco y tu primer atardecer en Samui
Mañana: Llamada para despertar en la playa de Chaweng
Empecemos por donde está la acción. La playa de Chaweng es un clásico: arena blanca y fina, agua turquesa y un ambiente que te invita a bailar descalzo todo el día. La energía aquí es contagiosa y hay un montón de chiringuitos donde puedes tomarte un batido de frutas y ver pasar la vida.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Chaweng Beach
Consejo profesional: Si llegas temprano, verás a los lugareños preparándose para el día y conseguirás el mejor sitio para nadar por la mañana. Lleva una toalla de secado rápido y ropa de cambio; tu mochila te lo agradecerá.
Almuerzo: Comida callejera junto a la orilla
Olvídate de los restaurantes turísticos y descubre el auténtico Samui. A pocos pasos de la playa, encontrarás vendedores preparando Pad Thai y brochetas satay a la parrilla. No te preocupes por repetir (¡o incluso tres veces!). No te pierdas el arroz con mango; te aseguro que lo echarás de menos.
Tarde: Wat Plai Laem – Calma colorida
¿Listo para cambiar la arena por la serenidad? Dirígete a Wat Plai Laem, un vibrante complejo de templos donde una gigantesca estatua de Guanyin preside el lago de lotos. Los colores son deslumbrantes, el ambiente apacible y las oportunidades para tomar fotos... ¡de otro nivel!.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Wat Plai Laem
Visión personal: Vístete con respeto (con los hombros y las rodillas cubiertos) y no tengas reparo en explorar cada rincón; siempre hay algún detalle oculto esperando para sorprenderte.
Tarde: Pueblo de pescadores, Bo Phut – Paseo al atardecer
Con la arena aún entre los dedos de los pies, dirígete a Fisherman's Village en Bo Phut. El ambiente es relajado de día y vibrante de noche. Imagina boutiques, cafés acogedores y restaurantes iluminados con farolillos. Si estás allí un viernes, no te pierdas el mercado callejero de Fisherman's Village, con su deliciosa comida y artesanía local.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Pueblo de Pescadores
Día 2: Cascadas, caminos en la selva y lugares secretos
Mañana: Cascada Hin Lat – Una ducha natural
¡Segundo día, a disfrutar de la naturaleza! Prepara tu mochila y tu patinete (¡con casco, por favor!) y dirígete tierra adentro hacia la cascada Hin Lat. El paseo es una delicia: selva exuberante, monos al borde del camino y alguna que otra gallina suelta.
Puedes buscarla en Google Maps escribiendo: Cascada Hin Lat
La caminata hasta la cima es corta y agradable, y la recompensa son unas refrescantes pozas perfectas para darse un chapuzón. A primera hora de la mañana hay menos gente y más espacio para sentirte como en un anuncio de champú.
Almuerzo: Comida local en Maenam
Después de secarte, acércate a Maenam para almorzar. La calle principal está llena de pequeños restaurantes que sirven curries picantes y agua de coco bien fría. No te compliques: elige el puesto más concurrido y ¡a comer!.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Playa Maenam
Tarde: Jardín Secreto de Buda – Un paraíso en la jungla
Este lugar es digno de la lista de "joyas ocultas". El Jardín Secreto de Buda se encuentra enclavado en lo alto de las colinas y parece un cuento de hadas hecho realidad: estatuas cubiertas de musgo, árboles milenarios y una fresca brisa de montaña. El camino de subida es empinado, así que si no te sientes seguro conduciendo una moto, reserva una excursión o súbete a un songthaew.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Secret Buddha Garden
El consejo de Eurico: Lleva calzado resistente y ten la cámara lista: cada esquina te depara una sorpresa.
Noche: Fiesta en el mercado nocturno
Si aún te quedan fuerzas, dirígete al mercado nocturno de Lamai. Es un festín para los sentidos: marisco a la parrilla, fideos chisporroteantes y un sinfín de recuerdos. ¿Mi consejo? Prueba las tortitas de plátano fritas. ¡Te encantarán!.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Mercado Nocturno de Lamai
Día 3: Ambiente isleño, grandes Budas y hamacas en la playa
Mañana: Templo del Gran Buda – Vistas icónicas
Ningún viaje a Samui está completo sin una visita a Wat Phra Yai (también conocido como el Templo del Gran Buda). La estatua dorada de 12 metros de altura es impresionante, y las vistas al mar son igualmente espectaculares. Sube los escalones, tómate un momento para reflexionar y, tal vez, pide un deseo.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Wat Phra Yai
Consejo profesional: Llega temprano para evitar el calor y las multitudes. Y sí, ¡cúbrete los hombros y las rodillas otra vez, por favor!
Almuerzo: Relájate en la playa de Bangrak
¿Tienes hambre? Disfruta de un almuerzo tranquilo en un café frente al mar en la playa de Bangrak. El ambiente es relajado, los batidos están bien fríos y, si pides un curry verde, no dudes en pedir que no pique mucho (a menos que te guste el picante).
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Bangrak Beach
Tarde: Kayak, SUP o tiempo en la hamaca
Te mereces un descanso. Alquila un kayak o una tabla de paddle surf (hay muchos lugares para alquilar en las playas) o simplemente recuéstate en una hamaca y deja que tus preocupaciones se desvanezcan. Si te apetece una aventura más, visita Coral Cove Beach, una playa escondida con un esnórquel espectacular.
Puedes buscarla en Google Maps escribiendo: Playa Coral Cove
Noche: Banquete de despedida en el restaurante tailandés Supattra
¿Listo para culminar tu escapada a Samui con broche de oro? Reserva una mesa en Supattra Thai Dining y disfruta de una comida inolvidable. El marisco es fresco, los sabores intensos y el ambiente cálido y acogedor.
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Supattra Thai Dining
Consejos de mochilero: Estilo Samui
- Paquete ligero: Traje de baño, chanclas, ropa ligera y pareo. Todo lo demás es un extra.
- Protector solar > Arrepentimiento: Aquí el sol significa negocios.
- Alquilar un scooter: Es la forma más fácil de explorar, pero usa siempre casco y conduce con precaución.
- Respetar las costumbres locales: Cúbrete en los templos, sonríe a menudo y aprende algunas frases en tailandés: te será de gran ayuda.
Reflexiones finales
Tres días, una mochila y una maleta llena de recuerdos. Koh Samui es una isla que te da tanta energía como la que le aportas, así que lánzate a la aventura. Sé curioso, sé amable y no dejes más que huellas (y quizás alguna cáscara de coco).
¡Nos vemos en la próxima aventura, amigos! Y recuerden: los mejores recuerdos son las historias que mueren por contar.
—Eurico
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