Ah, Koh Samui: la joya resplandeciente del Golfo de Tailandia. Tanto si eres un fotógrafo experimentado, un aspirante a influencer o simplemente buscas capturar instantáneas de vacaciones que despierten la envidia de todos, esta isla es un auténtico paraíso para los amantes de la fotografía. Tras pasar incontables días soleados recorriendo las sinuosas carreteras de Samui (a menudo con un mango en una mano y la cámara en la otra), he recopilado la lista definitiva de rincones fotogénicos que no te puedes perder. Créeme, tu feed de Instagram te lo agradecerá.
1. Wat Plai Laem: Donde el mito se encuentra con el mosaico
Comencemos con una explosión de color y una pizca de leyenda local. Wat Plai Laem es un complejo de templos caleidoscópico que parece salido de la imaginación de un Willy Wonka budista. Aquí, la estatua de Guanyin, diosa de la compasión y con dieciocho brazos, preside serenamente un lago tranquilo, flanqueada por un Buda regordete y sonriente con una sonrisa tan amplia como el río Chao Phraya.
Consejos para fotografiar:
– Las primeras horas de la mañana son mágicas: la luz dorada y la relativa tranquilidad crean imágenes de ensueño, llenas de reflejos.
– No te pierdas los intrincados mosaicos de cerca; son pequeñas obras maestras por derecho propio.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Wat Plai Laem
2. Rocas Hin Ta y Hin Yai: esculturas atrevidas de la naturaleza
Ningún viaje a Samui está completo sin reírse un rato al ver las legendarias “Rocas del Abuelo y la Abuela”. Estas formaciones de piedra natural, moldeadas de forma bastante sugerente por los elementos, vienen acompañadas de un folclore local tan entretenido como las propias rocas.
Hora del cuento:
Cuenta la leyenda que una pareja de náufragos se convirtió en piedra aquí, inmortalizada para siempre en estas rocas picantes. Encontrarás souvenirs divertidos y los mejores puestos de helado de coco cerca.
Consejos para fotografiar:
– Juega con los ángulos; el mar ofrece un impresionante telón de fondo azul.
– Visítala al final de la tarde para evitar las multitudes y disfrutar de una luz más suave.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Hin Ta y Hin Yai Rocks
3. La Piedra Superpuesta: Vistas panorámicas con un toque especial
Escondida sobre la zona de Lamai, la Piedra Superpuesta es exactamente lo que su nombre indica: una enorme roca que, de forma casi imposible, se mantiene en equilibrio sobre una colina, ofreciendo vistas panorámicas de la costa bordeada de palmeras. La subida es algo empinada (y puede darte un buen susto si le tienes miedo a las alturas), pero el selfie de "¡Lo logré!" no tiene precio.
Visión personal:
La caminata de ascenso es parte de la diversión: prepárese para encontrar senderos estrechos, algún que otro gecko amigable y el dulce aroma de las flores de frangipani en el aire.
Consejos para fotografiar:
– Lleva mucha agua y tu mejor objetivo gran angular.
– Lleva calzado resistente; las rocas pueden estar resbaladizas después de la lluvia.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Overlap Stone
4. Pueblo de pescadores de Bophut: Encanto nostálgico junto al mar
Si buscas un ambiente diferente, dirígete a Fisherman's Village en Bophut. Imagina fachadas de madera desgastadas, callejuelas iluminadas con farolillos y el tentador aroma de mariscos a la plancha. Los viernes por la noche, la zona se transforma en un animado mercado nocturno: luces de neón, artistas callejeros y el mejor calamar a la parrilla que jamás hayas probado.
Consejo que te hará agua la boca:
No te pierdas el helado de coco servido en cocos de verdad: perfecto para una foto deliciosa que te chorreará por el brazo.
Consejos para fotografiar:
La hora dorada baña las antiguas casas comerciales con un cálido resplandor color miel.
– Para tomas de acción, captura el bullicio de la multitud del mercado nocturno.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Fisherman's Village Bophut
5. Jardín Secreto de Buda: Un paraíso escondido en la jungla
En lo alto del brumoso interior de la isla, el Jardín Secreto de Buda es un claro encantado con estatuas cubiertas de musgo, arroyos serpenteantes y árboles ancestrales enredados en vides. Es un lugar que parece sacado de un cuento: cada estatua cuenta una historia, desde monjes meditando hasta bestias míticas.
Anécdota curiosa:
Según la leyenda, el jardín se debe a un fruticultor local que comenzó a esculpir estatuas aquí en la década de 1970, convirtiendo su huerto en la cima de la montaña en un santuario caprichoso.
Consejos para fotografiar:
– Las mañanas melancólicas o después de una lluvia ligera confieren a la selva una cualidad etérea y brumosa.
– Busca el Buda reclinado que se encuentra junto a un arroyo murmurante.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Secret Buddha Garden
6. Mirador de Lad Koh: El mejor amanecer de la isla
Si eres madrugador (o simplemente te apetece disfrutar de un amanecer perfecto), el mirador de Lad Koh es tu lugar. Situado sobre la costa este, este mirador ofrece vistas panorámicas de las olas turquesas que rompen contra los afloramientos rocosos.
Visión personal:
Lleva un termo de café tailandés fuerte y llega antes de las 6 de la mañana. Tendrás el lugar (casi) para ti solo, y el sonido de las olas es pura meditación.
Consejos para fotografiar:
– Utiliza los marcos de roca natural para conseguir tomas de paisajes espectaculares.
– En días claros, se puede ver hasta Koh Phangan.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Mirador de Lad Koh
7. Columpio de playa Lamai: Ambiente isleño clásico
Toda escapada isleña de ensueño necesita un columpio entre palmeras, y la playa de Lamai lo tiene. Varios bares y resorts frente al mar han instalado columpios para la típica foto con los pies en la arena y el pelo al viento. Mi favorito está frente al Swing Bar Samui: sencillo, rústico y con una ubicación perfecta para ver la puesta de sol.
Consejos para fotografiar:
– La hora dorada o el crepúsculo: el cielo se torna de un rosa algodón de azúcar.
– Trae a un amigo para conseguir esas fotos espontáneas en pleno swing.
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Swing Bar Samui
Extra: Jungle Club: la piscina infinita con vistas
Encaramado en lo alto de Chaweng Noi, Jungle Club es un bar y restaurante relajado en la cima de una colina con una vista que te dejará sin aliento. Pide un coco fresco, relájate en un puf y deja que el impresionante panorama del Golfo de Tailandia sea el protagonista. Su piscina infinita es digna de Instagram.
Consejo profesional:
Reserva mesa con antelación si quieres el mejor sitio junto al borde (sobre todo al atardecer).
Cómo llegar:
Puedes buscarlo en Google Maps escribiendo: Jungle Club Samui
Reflexiones finales: Deja que la isla te inspire.
Koh Samui es mucho más que palmeras y playas preciosas: es un tapiz de historias, sabores y rincones escondidos. Tanto si posas con un Buda sonriente como si te pierdes en los laberínticos callejones de Fisherman's Village, recuerda: las mejores fotos son las que capturan la esencia de tu aventura.
Así que coge tu cámara, súbete a una moto (¡con casco, por favor!) y deja que la magia de Samui se despliegue ante tu objetivo. Si te topas con un rincón escondido o un café original, compártelo, porque en esta isla siempre hay otra historia esperándote a la vuelta de la esquina.
¡Que disfrutes haciendo fotos y que tus tarjetas de memoria estén siempre llenas!
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